Cap 14

NARRA JESSICA
Estuvimos un rato abrazados. La comodidad de su pecho, el palpitar de su corazón, el vaivén de su respirar, su calor, su olor... Su voz. Todo ello hacía que las heridas se curasen y que el dolor no resultara tan intenso. Pero el dolor estaba ahí. Acababa de perder a mi pequeña Chels, y no había vuelta a atrás.
- Voy abajo a ver qué están haciendo los demás, y de paso acomodamos un poco ¿si?
Asentí sin ganas. Estaba mejor con él.
- Voy con vosotros - dije -.
- No, mejor quédate con Matías, creo que tendrás que explicarle un par de cosas.
Volví a asentir, sin ganas.
Justin se fue. Me quedé en silencio, mirando a Matt.
Le agarre la mano, tenía a mi mejor amigo mediomuerto delante de mí. La mano estaba fría como el hielo, pero saber que estaba vivo y escuchar como respiraba era lo más tranquilizador hasta el momento. Bueno, si no contáramos a Justin, claro...
Entonces, Matt apretó mi mano con fuerza y abrió los ojos. Parpadeó un par de veces, tal vez por la luz de la habitación y de la ventana.
- ¿Jessy? - Dijo con voz ronca - ¿Qué paso...?
Me acerqué a él.
- ¿Estás bien?
- Sí - carraspeó - creo que sí. Jess... No... No entiendo nada de lo que paso...
- ¿Qué no entiendes?
Aunque era obvio que no entendería nada.
- ¿Qué hacían los Bieber aca...? ¿Quiénes eran esos...?
- Matt... No te vas a creer lo que te voy a contar.
- No si ya me lo creeré, porque con lo que vi...
Esbocé una sonrisa.
- Matt, Justin es mi ángel... Esos hombres que nos han dejado mediomuertos, eran demonios... Me es difícil explicártelo, porque yo tampoco sé mucho... Matt, pero de verdad te pido, que no se lo cuentes a nadie. Por favor.
- ¿Y a Bren...?
- Tampoco, se quedaría en shock.
- Ya, también es verdad... Jessica- me llamó - ayúdame a levantarme, por favor.
Asentí. Lo agarre de la mano y uno de sus brazos rodeó mis hombros y yo le rodeé la cintura.
- Jess... - susurró -.
- Decime.
- Yo... Sueltame.
Asentí y lo solté, logró mantenerse en pie.
- Tengo algo que decirte.
- Claro... Dime.
- Yo... - susurró, agachó la cabeza - Déjame intentar una cosa.
Me agarro de las manos, y me miró a los ojos. Los suyos brillaban.
- Cierra los ojos, por favor.
Asentí. Cerré los ojos.
- Dejate llevar.
No me dio tiempo a responderle. Posó sus labios sobre los míos.
Era algo extraño, parecía que lo hacía tímido, con vergüenza, con... Miedo.
Entonces, paró. Me miró a los ojos, los tenía húmedos. Me empujó y se fue corriendo.
No... No entendía nada.
Caminé hasta mi cama y me senté. Miré por la ventana. Llovía.
- No andes más con Matt. - Dijo Justin entrando por la puerta - No te relaciones con nadie.
- ¿¡Por!?
- Matt es un demonio.
- Pero sus ojos...
- Lentillas. ¡¡LENTILLAS, MIERDA!! - grito pegando una patada a la mesa -.
- ¡Justin, tranquilízate, ¿si?!
- ¿¡Cómo queres que me tranquilice!? ¡¡Jessica, por dios!! ¿¡Qué pasa si te hubiera...!? - no acabó la frase, me miró, gruñó para sí mismo y se sentó a mi lado en la cama - No quiero echar a perder todo ahora. No quiero que te pase nada, ¿no lo entendes?
- Sí, si lo entiendo. Pero... ¿Qué hago? ¿Me quedo el resto de mi vida viviendo acá? ¿Encerrada? ¿Cómo la bruja piruja?
Se quedó pensativo.
- Ven a mi casa. A mi madre no le importará.
- ¿Aceptar a una desconocida?
- Bah, mi madre es muy liberal. Aparte, diré que... Yo que sé, que eres mi novia
Ya estamos con el típico juego de mamás y papás.
- Justin... Yo... Sinceramente, prefiero ser la prima de Chaz
- No, no, que Chaz se irá en unos meses... Te tienes que quedar conmigo, hacer la gira... Venga, como una novia
Iba a ser incapaz de fingir. Iba a hacer todo como si fuera... Realidad.
- Es lo mejor, Jessica.
- ¿Y qué le digo a mi familia, Justin?
- Que... Te vas una temporada, que pediste una beca, ¡Joder! Washington es peligroso. Además de para ti... Para ellos, mira a Chelsea, Jessica, ¿quieres que le pase eso mismo a tu padre y a tu otra hermana? ¿Y a Bren también?
- Yo... - me quedé sin palabras -.
- Me importas, Jessica. Puede que no te quiera como tu me quieres a mí... ¿Ok? Pero eres como una hermana para mí.
Creo que voy a llorar.
- ¿Vendrás?
Suspiré.
- Ayudame a hacer las maletas...
Asintió.
- Antes informaré a los demás, ¿ok? Y llamaré a mi madre para decirle que voy a traer una persona a casa, ¿de acuerdo?
Asiento, casi con las lágrimas desbordándose por mis ojos.
Me da un beso en el pelo, y sale corriendo. Me quedo en frente de mi cama, con la esperanza de poder estar ahí una noche más y despedirme de la poca familia que me quedaba.
Comencé a recoger mis cosas, también me llevé el ordenador que tenía mi música. Vacié mi armario y las estanterías llenas de libros y fotos. Llevé a mi peluche, y fui a por El Seños Oso, el peluche de Chels, no sé si lo recuerdan.
Me dieron ganas de llorar otra vez, pero me contuve. Respiré profundamente y seguí haciendo la maleta con lentitud.
Acabé de hacerla y Justin aún no había vuelto, bueno, tampoco tendría ganas de mirar mi ropa interior. Creo.
Dejé la maleta encima de la cama y guardé todas mis partituras dentro de la funda de la guitarra. Busqué mis púas por toda la habitación y las metí en el lugar que les dije antes. Cuando acabé, saqué del armario una campera que había dejado fuera por si hacía frío al salir.
Bajé las escaleras con lentitud, Justin se encontraba en el salón mirando al suelo, a lo detective.
- ¿Qué haces? - pregunté -.
- Oh, estoy mirando a ver si hay restos de sangre.
- Ah...
- ¿Ya hiciste la maleta?
- Sí, recoji todo lo que es mío... Sí.
- Entonces, nos vamos ya.
- ¿No me despido de mi familia...?
- Cuanto antes nos marchemos más segura estarás, Jessica. Y tu familia también -Víctor hizo de intermediario -.
- ¿Me dejan escribirles una carta?
- Claro - Dijo Víctor - si no serían capaces de llamar la policía, y es normal. Tal vez si les escribes una carta es mejor.
Sonreí sin fuerzas, agradecida por la honradez y la sensatez de Víctor.
Subí las escaleras de nuevo y saqué de mi neceser el estuche del instituto. Arranqué el papel de una libreta y comencé a escribir.
Papa, Paula:
Sé que estarán preocupados, bueno, no sé. Siento mucho lo de Chels, y es por mi culpa créanme. Perderla creo que ha sido peor que perder a mamá... Sólo les escribo esta carta para qué no me busquen, no me llamen, no denuncien a la policía mi desaparición o cosas por el estilo. Quiero que sepan que me voy para no volver.
Me vuelvo a Stratford, sí, a pesar de que odio vivir allá vuelvo sólo por mantenerlos a salvo. De verdad no es en contra de mi voluntad, si no, para mantenerlos vivos y sanos. No me importa volver porque voy a estar bien y a salvo, y, tal vez feliz. Tal vez más que ustedes. Los quiero, son lo más importante de mi vida. Son la única y lo más importante que queda de mi familia. Desearía que estuviésemos todos juntos de nuevo. Como antes. Como siempre.
Pero las puertas de la vida me llaman en otro país. No se lo tomen a mal y de verdad les suplico que no se preocupen. Los quiero demasiado y esto no es sólo por mí, ni por ustedes, si no por... Por todos. Si algún día, alguien los ataca, griten este nombre: VÍCTOR. Alguien vendrá y los ayudará, tal vez yo... No tengo tiempo para explicaciones pero tampoco quiero dejarlos indefensos. Los quiero más que nada. Son todo lo que me queda y lo que más me importa en este mundo en el que aún no he encontrado mi lugar. Pensé que Washington era mejor... Pero ahora comprendo que mi lugar está en Canadá, y esa es otra de las múltiples razones por las que vuelvo.
Sigo ahí, a su lado, siempre y para siempre ¿si?
Todo lo que soy, lo son ustedes.
Jessica.
Plegué la nota entre lágrimas y bajé con ella junto con mis 2 maletas y mi guitarra. Dejé la nota en la cocina y me planté en la puerta, indecisa y con cierta nostalgia. Mientras Justin venía hacia mí, guardé el estuche en la maleta, me gustaba dibujar.
- Vamos. - Dijo Justin - Será mejor irse ya, todo está recogido y Chels parece que está durmiendo.
Me dieron ganas de volver a llorar.
Víctor abrió la puerta, y el último en salir fue Jack. Comencé a caminar con una de las maletas. Justin me llevaba otra y Víctor la guitarra. Eché la vista atrás cuando estaba a punto de perder la casa de vista. Vi como el coche de mi padre estacionaba, y los dos se bajaban animados de él. A saber porque vendrían juntos. Entonces, abrieron la puerta. Una punzada me hizo daño en el pecho.Cerraron la puerta y fue cuando escuche un grito. Justin me rodeó con su brazo izquierdo los hombros y comenzamos a caminar. Los gritos dePaula se escuchaban por todo el barrio. Sus llantos. Era lo peor que podía pasarme en esta vida tan sucia y horrible que tenía.
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Hola chicas preciosas!!! :)
bueno queria daros las gracias a todas por leer mi nove!!!
ah y espero que os haya gustado
ademas queria agradecer a una de mis lectoras a Gabhryiielhaa Lophiiez "http://amor-no-requerido.metroblog.com/" por nominarme a http://premiosdejustinytu.metroblog.com/ y os agradeceria muxissimo si votaseis por mi en la categoria de "mejor novela romantica"
Os lo agradezeria muchissimo!!!
bueno comentad muxoo!!!
kisses
os kiero muxissimo!♥♥
angela! ^^


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